Arquitectura

Arquitectura en Venezuela

La arquitectura colonial que data del tiempo de los conquistadores es un reflejo de las ciudades españolas de la época. En particular, en la capital, Caracas, encontramos utopías arquitectónicas modernas que están inacabadas y ahora ocupadas por el pueblo que es autónomo y grandes proyectos urbanísticos modernos.

Venezuela es un país lleno de contrastes, culturales, sociales y arquitectónicos. Un país sin duda interesante, con un gran patrimonio arquitectónico que refleja los diversos momentos históricos por los que ha pasado este país. La capital, Caracas, se destaca por su concentración de estructuras modernas y posmodernas financiadas por la riqueza petrolera de Venezuela. También es una ciudad donde se pueden apreciar ambiciosos proyectos urbanos y arquitectónicos que a veces no tienen éxito. Entre los éxitos más hermosos de esta renovación arquitectónica, el centro comercial el Centro Sambil de San Cristóbal, el centro cultural Flor de Venezuela o el Parque Cristal.

Sus majestuosas obras y diseños descienden desde el año 1000 a. C., cuando los primeros pobladores efectúan movimientos de tierra con miras al desarrollo agrario, dominando también el manejo de la piedra para edificaciones destinadas al almacenamiento.

El desarrollo de la arquitectura indígena fue en espacios acuáticos y selváticos, teniendo sus ejemplos más representativos en los palafitos, los shabonos y las churuatas (chozas) de interés colectivo, caracterizadas por una punta cónica y de estructura circular.

Arquitectura en Venezuela

Con el establecimiento de la Colonia, se alcanza una arquitectura caracterizada más que todo por la sobriedad y sencillez. Dada la poca percepción de geología económica que se le dio en un inicio a la entonces provincia, se decantó por el ahorro en los recursos destinados para la construcción, lo que determinó una marcada modestia en las edificaciones de esta fase.

Las casas de bahareque y adobe, con grandes ventanas, y levantadas en torno a frondosos patios y zaguanes, proliferaron hasta convertirse en las más comunes para la época. La vivienda popular se nota sin muchas ostentaciones, y la arquitectura religiosa también se mantuvo apegada a ese espíritu, el cual se prolongó durante todo el siglo XIX.

El siglo XX se caracterizó más por su desarrollo urbanístico tendiente a la modernización. El neobarroco y la influencia morisca se evidenciaron en la edificación del Teatro Nacional y el Nuevo Circo, de la mano de arquitectos notables como Alejandro Chataing.

Venezuela es sin duda un país interesante para los amantes de la arquitectura.